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ATRÉVETE

A VER NUEVAS TODAS LAS COSAS EN CRISTO

Durante todo este curso estaremos inmersos en una celebración muy especial: el centenario de la conversión de Ignacio de Loyola. Este comenzó el pasado 20 de mayo, fecha en la que hace 500 años un cañonazo en Pamplona dio un vuelco a su vida. Por eso, durante todo este año vamos a acompañar a Ignacio en todo este proceso, en las etapas de un camino que transformaron profundamente su vida y nos impulsan a transformar las nuestras: ¿Te atreves?

 

Además, como sabéis, nuestra campaña gira siempre en torno a una parte del libro de los Ejercicios Espirituales que el mismo Ignacio escribió, este año es la Meditación de dos banderas. Bien, pues ambas cosas, esta meditación y su conversión, están fuertemente unidas. Ya que el camino que recorrió Ignacio es el que va de una bandera a otra de esta meditación. Acompañémosle durante todo este año para ver y vivir en qué consiste vivir bajo cada una de esas banderas.

 

 

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CLAVE DE LOS EE.EE

 

Llamamiento  del Rey Eternal

 

Principio y Fundamento

Contemplación de la Encarnación

Centenario IGNATIUS 500 Meditación de dos Banderas

Sentir con la Iglesia

Contemplación para alcanzar Amor

CLAVE IGNACIANA

Magis

En todo amar y servir

Un fuego que enciende otros fuegos

A ver nuevas todas las cosas en Cristo

Amigos en

el Señor

Más en las obras que en las palabras

LEMA

ES PARA TI

#CONFIAR

ACOGERTE

ATRÉVETE

NUESTRA CASA ES EL MUNDO

SOBRE TODO,GRACIAS

Ignacio, antes de su conversión, sólo buscaba riquezas, fama y destacar por encima de todos. Estas 3 cosas definían la bandera para la que vivía. Sin embargo, el cañonazo que sufrió pondrá todo eso en cuestión, y empezará, poco a poco, a descubrir un nuevo camino.La convalecencia le llevó a pararse, y a descubrir en su interior deseos más profundos, que le hacían sentirse atraído por otro tipo de vida, por otra Bandera.

La lectura de vidas de santos le impulsaba a querer imitarlos, deseaba vivir una vida sencilla, más entregada, más humilde… Sin tantas cosas, ni famas, ni parafernalias.

Se daba cuenta, además, que los nuevos deseos le dejaban un ‘consuelo’ que le duraba más tiempo que los otros. Descubriendo el lenguaje con el que Dios, al que descubría como maestro, le hablaba en esos momentos. Dejándose llevar por esos movimientos internos se atrevió a dar un cambio radical en su vida. Dejó su casa en Loyola y se hizo peregrino, atraído por el amor a Dios y al prójimo se puso en marcha, porque ésta era la nueva Bandera bajo la que quería servir y vivir.

Algunos momentos del camino no fueron fáciles, debatiéndose en una fuerte lucha interna. Pero confiando en Dios y abriéndole el corazón a personas en las que se dio cuenta que podía confiar fue venciendo las dudas, la culpabilidad y los obstáculos.

Todo ese camino, el que hizo con sus pies y el que recorrió su corazón, le llevó a vivir un momento muy especial, en que su mirada cambió, vio todas las cosas nuevas, contempló la realidad con otros ojos, con los ojos de Dios. Eso le llevó a ver nuevas todas las cosas en Cristo. Esto le dio un impulso todavía mayor para continuar su camino y seguir a Jesús bajo su bandera. La vida de Ignacio nos sigue inspirando, nos interpela y nos abre a una Voz que a nosotros también nos dice: ¡Atrévete!

ORACIÓN

Señor, tú me conoces,

sabes de mis inquietudes,

de mis deseos y mis miedos.

En mi corazón,

como en el de Ignacio

antes de su conversión,

 

bullen también falsas metas,   

cabreos y un gran espejo.

Pero aún más profunda hallo tu Voz 

que serena y confiada me dice:

“Atrévete… (y me nombras con cariño)

 

Atrévete a parar y considerar,

y a dejarte acompañar.

Atrévete a mirar Conmigo, 

para ver la novedad,

que hasta en la dificultad

y los cañonazos,

intuye la puerta que Yo abro,

de esperanza y auténtico camino.

Atrévete a elegir para soñar,

no con pedestales, ni focos, ni castillos.

Sino como el humilde peregrino,

dando pasos, pequeños y grandes,

más allá de planes, miedos y seguridades.

Atrévete a vivir de Verdad,

déjate llevar, y ponte a #confiar.

Hay en ti deseos más hondos,

que te llevarán más lejos y, a la vez,

verán al prójimo en mitad de ese camino.

Por eso, hermana, hijo, compañera y vecino  atrévete a ver nuevas todas las cosas Conmigo.”

 

 

 

 

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