953440877 - Padre Villoslada, 1 - Villacarrillo (Jaén)

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BREVE HISTORIA DE SAFA DE VILLACARRILLO
Villacarrillo es un municipio de unos 12.000 habitantes situado sobre la loma de Úbeda, muy cercano a las Sierras de las Villas y de Cazorla. Su altitud le hace ser una ciudad fría, de durísimos inviernos. Su población, sobre todo campesina, sufría en la década de los años 40 los efectos de la postguerra, sobre todo por la falta de víveres y escuelas. Por ello, cuando varias familias cristianas y generosas, conocedoras de la labor del Padre Villoslada, propusieron  su “gran empresa”, ésta fue acogida como agua de mayo.
El primer paso lo daría D. Ramón Poblaciones, hijo de la ciudad y profesor de las Escuelas en Vva. Del Arzobispo. Instó al Padre Villoslada a que se pusiera en contacto con una tía suya, Dª Teresa Poblaciones, que había sostenido hasta el comienzo de la guerra unas escuelas populares en una casa de su propiedad. Dª Teresa, en el 1941, consiguió ganarse a otros colaboradores y se celebró la que podríamos llamar reunión fundacional. A ella acudieron el Padre Villoslada, Dª Teresa, D. Ramón, Dª Pilar Benavides y D. Cristobal Moreno, prior de la ciudad. Dª Teresa cedió una casa y junto con Dª Pilar costearon dos maestros, un tercero corrió a cargo de los donativos de las familias más pudientes. Además, D. Cristobal Millán y su esposa Dª Felisa Valderrama sostuvieron el comedor y el ropero con la ayuda de sus hijos, que servían la comida a los niños. El prior impulsó a colaborar a los feligreses y se volcó en las Escuelas con su trabajo religioso. Estos compromisos se cumplieron durante mucho tiempo.
En 1943 comenzó por fin su andadura la enseñanza primaria, cuyas aulas fueron inaugurándose progresivamente, dependiendo del dinero y de las obras, y en seguida la demanda de plazas de escolarización se disparó. El comedor algunos días daba hasta 200 comidas a alumnos de condición social bajísima.
Se celebraban primeras comuniones, representaciones teatrales, tablas de gimnasia… e incluso se preparaba a los alumnos más capaces para ingresar en estudios superiores.
En 1947, el ayuntamiento de la ciudad dona un solar de 3.618 m2 llamado la “Era de Rubiales” y, entonces, se contó con espacio suficiente para ampliar el número de aulas, construir talleres, viviendas para los maestros…
La buena fama del centro provocaba mucha demanda, y así fueron pasando los años, contando siempre con el apoyo de sus primeros benefactores, a los que se sumaron otros muchos en el camino, abnegados profesores, directores... Mucha gente que hizo posible que en 1975 se convirtiera en centro de EGB, en  1997 de Secundaria, en 1999 se dotara con un Aula de Apoyo a la integración… Llegamos poco poco, paso a paso hasta hoy, fecha en la que seguimos trabajando por una educación comprometida y de calidad.